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martes, 11 de junio de 2013

RECORRIDO DE ESTE CURSO

Durante este curso, nos hemos dedicado a hablaros sobre las distintas historias y leyendas que tienen los diferentes pueblos de nuestra provincia, Jaén. Os hemos contado su historia y los diferentes mitos que ha tenido cada pueblo, pero no solo os hemos hablado de historias nada más, también os hemos propuesto una ruta que hemos pensado que os podría interesar si decidís visitar algunos de los lugares de nuestra provincia. Hemos hablado de algunas historias que tiene la ciudad de Jaén y de su catedral, o el famoso Lagarto de Jaén, historias de Giribaile, de Úbeda e incluso de la famosa Batalla de las Navas de Tolosa. 
 
 Lagarto de Jaén, una de nuestras entradas
(Cortesía de es.wikipedia.org)
                                  
 Gracias al explicar estas distintas historias, hemos podido aprender curiosidades como que antiguamente se emparedaban a las mujeres por sus malos actos e incluso hemos podido conocer más a fondo cada leyenda que tiene cada uno de los pueblos y ciudades de la provincia. 

Como comentario de las entradas de mis compañeros, decir que del grupo de monumentos de Jaén  por ejemplo, la entrada sobre El Castillo de Tobaruela, es muy interesante porque casi nadie lo conoce ahora en la actualidad y en su época era un castillo muy importante. O del grupo de Personajes famosos de jaén, de un famoso conocido como Andrés Segovia, hemos aprendido que es paisano nuestro.

Esperamos que os hayan interesado nuestras entradas y que hayáis descubierto curiosidades y cosas nuevas que probablemente antes no sabíais de estos lugares de Jaén.

 Gracias por visitarnos.

Historia de la Catedral de Jaén

EL NIÑO DE LA CATEDRAL

Cuenta la leyenda que en la hermosa Catedral de Jaén, deambula el espíritu de un niño de entre 10 y 12 años.

Muchos dicen de haberlo visto o de haberlo escuchado llorar, incluso se comenta que el antiguo obispo Don Santiago García Aracil,  fue testigo de la presencia de este.

Catedral de Jaén (Cortesía de blogs.ua.es)

La historia cuenta que en una Semana Santa en el año 1950, un niño que estaba subido a una superficie más alta para poder ver mejor salir a Nuestro Padre Jesús, resbaló y murió por el impacto contra el suelo.

Dicen que cuando queda poca gente en la catedral, sobre la hora del cierre, aproximadamente al caer la noche, se puede oír el llanto del niño repetidas veces, que empieza desde la zona del coro y por el cual las personas de su alrededor empiezan a notar una ráfaga de viento fría y hace que se ponga el bello de punta. Justo en ese momento es cuando se ve a la perfección un niño corriendo por todos los pasillos de la Catedral en dirección hacia la sacristía. El niño lleva unos pantalones cortos con tirantes y camisa blanca.

Parece ser que el niño tiene aprecio por la imagen de la Virgen de las Angustias porque siempre va donde está dicha imagen. Por ejemplo cuentan que cuando la Virgen está en su trono para el desfile de Semana Santa. Muchos han sido testigos y no en pocas ocasiones, de como un niño levanta los faldones del trono y se mete debajo, cuando la gente lo ve se asoman corriendo para decirle que salga pero justo cuando levantan los faldones, han visto que no había nadie debajo.

Y cuando el guardia va a hacer la última vigilancia para ver que nadie queda aún dentro antes de cerrar, ha visto correr hacia la sacristía como siempre a un niño y al ir allí para decirle que no podía estar ya dentro que iban a cerrar, se ha encontrado con que no había nadie.

Sacristía de la Catedral (Cortesía de commons.wikimedia.org)

En verdad, no se sabe si esto es cierto o es simplemente una historia para alejar a la gente de la catedral cuando está cerrada. Pero lo que sí se sabe con exactitud, es que esta historia se lleva diciendo desde antaño por toda la ciudad.

jueves, 30 de mayo de 2013

Leyenda de Uribe, Jaén- Anabel Pérez

EL PEÑÓN DE URIBE


En la segunda mitad del siglo XIX, hubo una gran sequía en Jaén, por ese motivo se comenzó a notar la hambruna en las clases más sencillas, ya que su mantenimiento dependían de los jornales que realizaban en las tareas agragarias y los campos no daban cosecha alguna.

Cuenta la tradición de un vecino de San Juan, de oficio jornalero, y con una carga familiar de esposa, cinco hijos pequeños, y su padre anciano, desesperado por no encontrar trabajo y exigiéndole la probeza en ese pobre hogar, pensó en llevar a su padre al orfanato, alli tendría alimento y hogar y asi tendría una boca menos que alimentar.

Este señor se lo comunicó a su padre y dando éste su conformidad, ya que veía la difícil situación de su familia, se despidió de sus nietecillos, cargó el hijo a su padre a cuestas, ya que tenía las piernas paralizadas por la enfermedad, y se dirigieron hacia el orfanato.
 
Al pasar por el Peñón de Uribe (era una gran pierda que existía en una plaza junto a la calle Santo Domingo donde los vecinos se sentaban a charlar), el hijo dejó al padre para descansar. El anciano de pronto comenzó a llorar, el hijo conmovido le preguntó al padre, contestándole este:
-Es que me acuerdo cuando yo era joven e hice lo mismo con mi padre, el también estaba cansado y lo llevaba a cuestas, y lo senté mismo sitio para descansar antes de ingresarlo en el orfanato.
 
El hijo impresionado, volvió a cargar a su padre a cuestas diciéndole:
-Volvamos pronto a casa, padre, confiemos en Dios para que no nos falte.
 
 
Peñón de Uribe (cortesía de eldesvandejulio.blogspot.com )


martes, 21 de mayo de 2013

Leyenda de Martos.



LOS CARVAJALES

Eran dos hermanos uno llamado Juan Alfonso de Carvajal y otro Pedro Alfonso de Carvajal que servían al Rey D.Fernando IV en las guerras contra los moros y en todas las ocasiones de su época, hasta que cayeron en desgracia con este Príncipe por envidia y rivalidades.

Por esta causa fueron acusados de la muerte de D.Juan Alfonso Benavides cuando salía de su palacio en Palencia.

El muerto era un joven perteneciente a una familia distinguida de Castilla y además gran favorito del monarca. Por estas circunstancias enojaron bastante al Rey y favorecieron el apresar a estos caballeros condenándolos a pena de muerte.

El Rey mandó que fuesen arrojados por un gran precipio, cerca de la Villa de Martos. Estos valerosos caballeros murieron proclamando su inocencia.

Es de comentar que en el momento de ser precipitados desde la cima pidieron justicia y proclamaron que al cumplirse treinta días de su muerte el máximo ejecutor de esta condena fuera reclamado ante Dios.

Justo treinta días después de la muerte de los Carvajales D.Fernando murió en Jaén en fecha de 7 de Septiembre de 1312.

Los Carvajales y el Rey D.Fernando.
 (Cortesía de es.wikipedia.org)


Anabel Pérez.

De ruta por algunas partes de Jaén - Mari Carmen Godoy Mirón


TRES LUGARES PARA VISITAR EN JAÉN

Algunos de los lugares que te recomiendo visitar en esta ruta es el Palacio de los Vélez, La Virgen Blanca y la Imora, y Giribaile.

Leyenda del Palacio de los Vélez
En Jaén, hay una preciosa fachada de estilo Renacentista, del siglo XVII, que pertenece al Palacio de los Vélez, que es lo único que queda de dicho Palacio. Esta fachada tiene escudos nobles y un pequeño jardín.
Escudo de la fachada del Palacio(Cortesía de
http://www.redjaen.es/francis/?m=c&o=10074&letra=&ord=&id=60076)
Hoy en día la fachada está en el Colegio Oficial de Arquitectura de Jaén, situado en la Calle Valparaiso o como hoy en día se conoce como el callejón de la Mona. 

Cuenta la leyenda, que en este Palacio, hace ya mucho tiempo, vivía una familia muy adinerada, la cual tenía una hija muy hermosa que tenía todas las cualidades que una mujer debería tener. Era una doncella perfecta.

Todos los hombres, ricos y apuestos, querían pretenderla.

Ella se enamoró de un joven humilde. Unidos en un romance secreto del que disfrutaron el uno del otro durante un tiempo.

Un día, su padre descubrió la relación que tenían ambos y de la cual tomó una drástica solución. El padre decidió encerrar a su hija en la alcoba más alta de una torre que tenía el Palacio, pero no pensó en encerrarla por solo unos días sino para el resto de su vida. Levantó un muro delante de la puerta e incluso se dice que tapió la ventana dejando un solo hueco para que pasara el aire.

El joven iba todos los días al pie de la torre y ella a través del pequeño agujero que su padre dejó en la ventana, le lanzaba a la calle mensajes de amor que escribía en trozos de hojas de un libro que su padre le había dejado para que escribiera, pero a falta de tinta, ella se pinchaba su dedo con una astilla usando su propia sangre para escribirle los mensajes, y así lo hizo día a día hasta que murió.

Hoy se dice que el fantasma de una hermosa joven rubia y de ojos claros pasea su tristeza por las salas de lo que queda del Palacio de los Vélez.
Fachada del Palacio (Cortesía de http://www.redjaen.es/francis/?m=c&o=10074&letra=&ord=&id=10075)

Leyenda de la Virgen Blanca y la Imora
El paraje de la Imora es muy conocido gracias a su gran riqueza acuífera y además por el arroyo del Parral, que nace en las faldas del cerro del Neveral, que hizo que la zona desde la época romana fuera un espacio dedicado a la agricultura. Estos recursos los intentó rentabilizar el Condestable Iranzo con la construcción de una fuente y un abrevadero.

Muchos escritores musulmanes hablan de la ‘’Fuente Mora’’. Precisamente el origen de esa fuente se relaciona con otra leyenda, en la que cuenta que este manantial había nacido de las lágrimas de una mora, de ahí su nombre, que allí murió al encontrar el cuerpo de su esposo asesinado.

Gracias a la gran fertilidad agrícola que tiene el suelo y a la vista de pintorescas formaciones rocosas y ambiente misterioso, dan lugar a que haya leyendas sobre el paraje de la Imora.

Hay dos leyendas sobre dicho paraje. La primera de ellas que es del siglo XV, cuenta que un hortelano que solía arar su terreno cuidadosamente, ya que era un amante de la tierra, quería que los productos que naciesen de sus tierras nacieran con tanta calidad como el cariño que él había empeñado. Se sentó un momento para descansar sobre un roca, y al levantarse vio que debajo de él había una imagen y se parecía mucho al rostro de la Virgen María.

Tuvo tanta alegría de su hallazgo que rodeó la zona con piedras para darle culto en el mismo lugar. Desde entonces a aquel cerro se le llama ‘’Peñas de Nuestra Señora’’ y en su cumbre hicieron una pequeña ermita a la que llamaron ‘’Santa María la Blanca’’.

Ermita ''Santa María la Blanca''
(Cortesía de www.ideal.es

La segunda leyenda del paraje de la Imora es del siglo XIII, durante el reinado de Alfonso X el Sabio.

Esta leyenda empieza como la primera, de un labrador, pero en este caso estaba labrando su tierra cuando de repente golpeó una campana que estaba enterrada bajo la tierra. Le fue complicado extraerla, pero cuando la vio se quedó asombrado, en su interior tenía una imagen de la Virgen. Corriendo fue a contarlo a otros agricultores de la zona y fueron corriendo para comprobar que lo que decía era cierto.

Esta Virgen tenía una bonita corona y la llamaron ‘’Nuestra Señora de la Coronada’’, y en el lugar del suceso, cercano a la puerta de Martos. Construyeron una ermita para rendirle culto y una torre de refugio a los labradores en los ataques de los musulmanes para poder defenderse. Aunque también sirvió para formar una cofradía militarizada, la de los Ballesteros de la Coronada, cuya misión era defender la vida de los agricultores, las casas y las fuentezuelas del lugar.

Ambas leyendas han seguido su camino, pero la Virgen que sigue viva y activa es la Virgen Blanca, sin embargo la Virgen de la Coronada sólo queda como recuerdo histórico porque su imagen fue destruida en 1936 y de su ermita no queda nada.

Leyenda de Giribaile
Señor de Giribaile, dueño del castillo, fue un antiguo soldado aventurero, se apoderó de la fortaleza, sustituyendo la Media Luna por la enseña de la Cruz fue recompensado por el Rey quien le colmó de honores y riquezas dándole el castillo y todas las tierras dominadas por él. Lo mismo que creció en poder creció en orgullo y tiranía; mandó construir un torreón gigantesco, que hubiera llegado al cielo si no lo hubieran impedido las leyes físicas; cuando la terminó subió a ella, contemplando sus dominios: todo era suyo. Repetidas veces se decía: ‘’Yo soy Señor de Giribaile; no muero ni de sed ni de hambre’’ (Con ello daba entender su incalculable riqueza). 

Vista de la torre del Castillo de Giribaile (Cortesía de es.wikiloc.com)
Cuenta la leyenda que un poderoso rey moro estaba enamorado de una bella joven que vivía con sus padres y hermanos humildemente. Como era de religión diferente, no querían saber nada del rey.

Era tan orgulloso y confiado que paseaba libremente diciendo: ‘’De río a río, todo es mío, y nunca moriré, de hambre, de sed y de frío’’. Pero estaba tan enamorado de aquella joven que no podía vivir tranquilo, abusando de su poder, un día acechó a la pastora, que iba al río a lavar y entre gritos y alaridos se la llevó en su caballo.

El padre y el hermano de la muchacha, fueron en busca del rey ya que paseaba tranquilamente por sus tierras. Un buen día lo encontraron y lo llevaron a una cueva que había en la montaña encerrándolo en ella.

Allí murió el rey moro, castigado por su orgullo, de aquello que tanto presumía. Aun hoy se dicen los versos que él decía:
‘’De río a río, todo es mío, de sed y de hambre, y de frío’’.

Algunas de las fantásticas cuevas que rodean toda la montaña
(Cortesía de www.celtiberia.net)

Interior de las cuevas
(Cortesía de www.arqueomas.com)
Escaleras de piedra que llevan a las casas
(Cortesía de www.viajesalpasado.com)




martes, 12 de marzo de 2013

La batalla de las Navas de Tolosa



¿QUÉ PASÓ EN LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA?

El 12 de Julio, el ejército cristiano llega al pie de Sierra Morena, mientras que el grueso del ejército almohade estaba asentado frente al desfiladero de la Losa, garganta rocosa, áspera y difícil por la que el ejército cristiano debía pasar forzosamente. 

La situación de los cristianos era delicada ya que avanzar a través del desfiladero era una empresa suicida, y pensaron en la retirada. Pero ante Alfonso VIII se presentó un pastor de las Navas que aseguró conocer un paso que los almohades no vigilaban.

Este los llevó a través de los parajes del Puerto del Rey y Salto del Fraile esquivando los relieves más comprometidos y fueron a salir a la explanada de la Mesa del Rey donde se establecieron. 

Posiciones de los ejércitos antes de la batalla. (Cortesía de raulrv.blogspot.com)

El día 16 de Julio de 1212, el ejército cristiano formado por el rey de Castilla Alfonso VIII, Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra (con unos 70000 efectivos) se enfrenta a un contingente islámico, andalusi y norteafricano, liderado por el Califa al-Nasir (con unos 120000 efectivos) comenzaron la batalla, que acabó con la victoria cristiana y el comienzo de la reconquista de Al-andalus.

Bandera almohade de la batalla.
(Cortesía de www.artehistoria.jcyl.es)

Bandera cristiana de la batalla.
(Cortesía de www.pueblos-espana.org)


















Aquí os dejamos un vídeo en el que podéis descubrir la historia con más detalle:




miércoles, 20 de febrero de 2013

Leyenda de Úbeda

EMPAREDADA DE LA CASA DE LAS TORRES
Esta casa está situada en la Plaza de San Lorenzo, de Úbeda. Es un palacio de estilo medieval con dos torres situadas a cada lado de la fachada, por esto se llama la Casa de las Torres.
Fachada de la casa de las torres. Cortesía de historianecdotas.comoj.com
En la actualidad, la casa la han cogido como monumento nacional en la Escuela de Arte, construida por el Condestable Ruy López Dávalos.

El palacio está relacionado con un emparedamiento, que es una práctica que se hacía durante el siglo XVI y sobre todo a las mujeres. Muchas mujeres eran sometidas a este castigo para limpiar el honor de la familia. Se solía hacer en casos de delito, celos o deshonra familiar. 

También existía el emparedamiento voluntario, las mujeres liberaban su alma así y se encontraban más cerca de Dios.

A primeros del siglo XX, un albañil que trabajaba en obras de reparaciones del palacio, encontró detrás de una pared unos restos humanos, un habito y un rosario. Estos restos eran de Doña Ana de Orozco, una joven recién casada, que desapareció de la noche a la mañana a mediados del siglo XVI. Piensan que fue su marido Andrés Dávalos que sintiéndose traicionado no dudó en castigar a su esposa, la vistió de hábitos de monja y la emparedó viva. La familia de ella acusó al  marido pero este como tenía poder les cerró la boca con una gran suma de dinero. 

Los huesos de la mujer fueron enterrados en el cementerio de San Ginés; en la noche de Todos los Santos se escucha en su tumba los lamentos del marido pidiéndole perdón. 

Estado del patio interior del Palacio en el siglo XX. Cortesía de artificisturistica.blogspot.com
En este enlace podéis ver un vídeo sobre el Palacio:

http://elotroladodelmisterio.blogspot.com.es/2011/12/la-emparedada-de-la-casa-de-las-torres.html 

viernes, 25 de enero de 2013

Las caras de Bélmez de la Moraleda

LAS CARAS DE BÉLMEZ

El verano de 1971, en un pequeño pueblo desconocido llamado Bélmez de Moraleda, en casa de la familia Pereira, la señora de la casa estaba en la cocina preparando la comida cuando fue a retirar la sartén del fuego se dio cuenta de que al lado del fogón había una mancha extraña que tenía forma de cara humana. Se podía distinguir que la cara se parecía a la Santa Faz que hay en la iglesia de Jaén. 

Cuando toda la familia vio aquel rostro en el suelo al lado del fogón, pensaron que sería una simple mancha  que se asemejaba a un rostro, pero cada vez se podía distinguir más. Su hijo, Miguel, enfurecido por aquella aparición, decidió coger un pico y destruir la imagen que apareció en el fogón. Esto no sirvió de nada ya que volvió a aparecer la cara en la capa de cemento que había echado. 

Entonces decidió ir a hablar con el alcalde para pedir permiso para escavar en su casa a ver de donde salían aquellas caras tan extrañas. Cuando escavó encontró nada más que huesos. Resulta que la casa de la familia Pereira y parte de la iglesia del pueblo fueron el cementerio del siglo XIII. Tras examinar los huesos, descubrieron que pertenecían a niños que las meretrices daban a luz y se deshacían de ellos. Fue un siglo de crímenes. 

Al poco tiempo, después de tapar la excavación con cemento, nuevos rostros aparecieron y no solo el del fogón. Miguel volvió a picar todos los rostros hasta que se dio por vencido, ya que cuanto más veces picaba los rostros más aparecían. Se podía observar que había rostros tanto de mujeres como de hombres, con vestimenta o desnudos. 


En Noviembre de 1975, la familia decidió avisar a un parapsicólogo que este mismo quiso levantar todo el suelo y volverlo a enlucir con cemento. No tardaron mucho en volver a aparecer todos los rostros. Sin embargo, cuando pasó un tiempo después de la aparición de los rostros por última vez, empezaron como a desaparecer, difuminándose en el cemento y tras esto observaron que nuevos rostros, totalmente diferentes a los anteriores aparecieron encima de estos otros. 

Aquí se puede observar algunas caras en el suelo de la cocina.
(Cortesía de blogs.elcorreo.com)
Mucha gente cree que todo esto ha sido manipulado por la familia para sacar fama o bien que lo hacían para burlarse de la gente. Muchos investigadores han pasado por esta casa de Bélmez y ninguno sabe como explicar este increíble suceso, ya que nadie ha sido capaz de demostrar que los rostros del suelo de la cocina de la familia Pereira hayan sido pintados con algún tipo de pintura o productos similares a nitratos o incluso sales de plata. 

Pero los investigadores quisieron llegar más allá y realizar el experimento que por experiencia no podía fallar, la psicofonía. Al relaizarla se escucharon sonidos de voces que decían:

- “¡Borracho, aquí no acepto borrachos!” 
- “Pobre Quico” 
- “Quico, ¡Quico!” 
- “Va con todos los hombres” 
- “Entra mujer, entra” 
- “El infierno empieza aquí” 
- “Germán, pica, patio, levanta cemento” 
- “Yo sigo enterrada” 
- “Matar a él” 
- “Es un abuso” 
- “Yo he sido… tú” 
- “Mamaaaa” 
- “Una pena” 
- “Almas hay”


También se escuchan nombres como “Miguel”, “Maoni” o “Ángela”. Burla o realidad, verdad o leyenda, lo que está claro es que “las caras” de Bélmez causan verdadero terror al contemplarlas.

Son muchos de los rostros que aparecieron en la capa de cemento de la cocina.
(Cortesía de periodismodelmasalla.blogspot.com)

miércoles, 9 de enero de 2013

Fantasmas en el barrio de la Merced


En las tradiciones de Jaén existen historias medio olvidadas realmente extrañas e inexplicables; y esta es una de ellas. También delirantes fantasías, similares a las de otros lugares, provenientes del pueblo. Y también historias que resultan tener explicaciones más que tangibles.


 LOS FANTASMAS EN EL BARRIO DE LA MERCED

Hace algún tiempo, se comentaron las historias que habían corrido de boca en boca, en los años posteriores a la Guerra Civil, sobre los fantasmas o ensabanados de la Merced. 

En esas noches de verano, en las que los críos permanecían en las calles hasta bien entrada la noche, veían escurrirse entre las esquinas sombras, ánimas, iluminados con un tétrico halo de luz, que atormentaban a todos los niños.

El caso es que al poco tiempo,  otro vecino del barrio confirmó la historia.
 Aquí se puede ver  el barrio de la Merced. (Foto cortesía de yayyan.com)
 Estos son los fantasmas que los vecinos del barrio nos han relatado de su infancia:

EL MAESTRO TIJERAS

A principios del siglo XX, cuando algún afortunado tenía un ''ligue'' tenía que ingeniárselas para hacer las cosas a escondidas, pues esto sería peor que pecado. 

Una táctica que solía servir, en complicidad con la ignorancia, el alumbrado del barrio y ese viento tan nuestro, era la de hacer como un fantasma, para el cual se preparaba una calabaza a la que se le hacían varios agujeros que serían ojos, boca y nariz. Se metía dentro una vela y se colocaba en la cabeza del pillastre, cubierto con una sábana blanca. En la noche, con tal atuendo y si se tenía a mano una cadena de perro, mucho mejor, el amador se echaba a la calle causando el pánico en el vecindario y lo que a esto le dejaba libree para ir a la casa de la amada. Claro que solía existir el peligro de tropezar con algún bravucón, de los que se hacen los valientes, que deshicieran aquel ''encantamiento'' de aquellos supuesto fantasmas; pero la idea consistía en ir armado, y así si alguien quería acabar con los fantasmas por las malas, pegarle un garrotazo y dejarlo fuera de la situación.

La solución que encontraron más eficaz para estos fantasmas fue la luz eléctrica, ya que despejaron de fantasmas todos los barrios. 

Así fueron las cosas hasta que entrados en la tercera década del siglo XX, un vecino tuvo la suerte de dar con la horma de su zapato, en levitación de censuras.

Ella vivía en un callejón sin salida en el barrio de la Catedral, próximo a el barrio de la Iglesia de la Merced. El hombre era tan prudente que habiendo calculado las horas más idóneas para no llamar la atención, mantuvo varios años su ''ligue'' sin que trascendiera lo más mínimo. 

Pero tal y como dice el refrán, ''No hay bien ni mal que cien años dure''. En Jaén había un sastre bastante conocido y muy trabajador, soltero altísimo de Nuestro Padre Jesús Nazareno, al cual rendía visita diariamente, bastante temprano y antes de empezar a trabajar.


En su taller se hacía tertulia casi permanente por parte de clientes y amigos incondicionales. Como buen sastre manejaba unas descomunales tijeras, las mayores que se hayan visto, y como era muy dado a criticar al prójimo, mientras trazaba y cortaba con las tijeras de acero, le daba a la ''sinhueso'' que era su tijera espiritual, de forma despiadada. 

Por este motivo le apodaban ''El Maestro Tijeras'' y contaba con un coro que le alentaba y se encargaba de propagar a los cuatro vientos lo que el sastre había cortado en su mentidero particular.

No había secreto ni secretillo, sobre todo si era de faldas, del que el Maestro Tijeras no supiese hasta los más recónditos arcanos. Eso redundaba en que pasados algunos días, el asunto era del dominio público.

Las circunstancias son inescrutables. El hado anda suelto haciendo fechorías y una fuerza magnética sutil, pero potente, influye en la vida de los humanos superando las previsiones más acertadas, las estrategias mejor planeadas. Así, nuestro ligón prudente, del que hablábamos antes, una madrugada en la que salía de pasar la noche en la horma, disfrutando no sólo de la pareja si no también del secreto, se topó con el Maestro Tijeras, que se dirigía a la Merced, pero no por su camino habitual, sino dando un rodeo que le obligaba a pasar por la bocacalle en que anidaba el pecado.

Cuando el empecatado quiso percibiese ya era tarde para ocultarse. Desolado y sin capa, pues era verano, miró al fondo, a  la izquierda y derecha, tratando de disimular en  algún hueco, de ouerta o ventana.

Hubiera dado lo que le pidiesen por que la tierra le tragara, como se dice en estos casos.

El ligón y el despellejador se quedaron frente a frente, y mientras este se daba con retintín los buenos días, el otro sólo acertó a decir horrorizado: ''¡Atiza, el sastre!''.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

Ciudad de Jaén, leyenda del Lagarto de la Magdalena.


Durante lo largo de este curso representaremos en este blog las leyendas de Jaén y de los pueblos de la provincia. Expondremos las leyendas y algunas versiones más de cada una de ellas. La primera que os mostraremos es la leyenda del Lagarto de Jaén, ya que es muy conocida.



 LEYENDA LAGARTO DE LA MAGDALENA (JAÉN)
             
La leyenda del lagarto de La Magdalena o simplemente del lagarto de Jaén es la más importante de la capital jienense, tanto que el lagarto se ha convertido en unos de los símbolos de la ciudad. En la fuente de La Magdalena se encuentra la arquitectura del lagarto. Según la leyenda escrita en 1628 en una cuenca junto a la fuente de La Magdalena apareció un lagarto muy grande que atemorizaba a la gente y se comía a la gente que iba a por agua cerca de la fuente. Tras esto no se atrevían a acercarse al manantial y buscaron una solución al problema. 

En este punto la leyenda se divide en tres versiones distintas sobre la muerte del lagarto.






Detalle de la fuente en la plaza de La Magdalena
 (Cortesía de ianuacaeli.blogspot.com)

EL PASTOR Y LA PIEL DE OVEJA 

Un pastor harto de que el lagarto se comiera sus ovejas, ideó un plan para acabar con él.


EL CABALLERO Y LOS ESPEJOS

Los vecinos pidieron ayuda a un guerrero que atravesó al monstruo con su espada, tras haberlo cegado con su armadura de espejos. 
Esta versión parece copiada de una leyenda valenciana (El dragón del Patriarca).

EL PRESO Y LOS PLANES

Un preso condenado a muerte solicitó su libertad a cambio de matar al lagarto. Pidió un caballo, una lanza y un saco de pólvora y, por la noche, se dirigió al manantial con un costal de panes calientes. Salió el monstruo de la cueva y, al ver al hombre empezó a perseguirlo. El preso le fue tirando como cebo los panes que el lagarto se iba comiendo. Al final, le tiró el saco de pólvora que el monstruo se tragó y después reventó con una gran explosión. Esto sucedió cerca de la iglesia de San Ildefonso en la que expusieron la piel del lagarto en sus muros. 

La última versión podría ser la real porque tiene parecido con la del pastor. Hoy en día la más popular es la versión del preso. Los complementos pretenden añadirle verosimilitud, puesto que existió realmente la piel en los uros de la iglesia.

 


                                  Aquí podemos ver la fuente del lagarto de la Magdalena (Jaén)